Tribus de Israel

La fascinante narrativa de las tribus de Israel explica el origen de los israelitas a través del patriarca Jacob, renombrado "Israel", y sus doce hijos, aunque los historiadores modernos son escépticos sobre su existencia literal y consideran el número 12 como un símbolo de un mito fundacional, situando el establecimiento de los hebreos en Canaán hacia el año 1220 a. C. La historia comienza con Abraham, a quien Dios prometió esa tierra, y se divide entre los descendientes de Isaac (israelitas) e Ismael (ismaelitas), marcando la separación entre el judaísmo y el islam. Un detalle clave es que, aunque Jacob tuvo 12 hijos, los descendientes de José (Efraín y Manasés) formaron tribus propias, sumando 13, pero la tribu de Leví fue consagrada al servicio religioso sin recibir tierras, manteniendo así el reparto en 12. El relato continúa con José, vendido como esclavo a Egipto, quien salva a su familia de la hambruna y los asienta en la Tierra de Gosén, donde posteriormente son oprimidos por un nuevo faraón. Finalmente, Moisés lidera el Éxodo, y tras 40 años en el desierto, los israelitas llegan a la Tierra Prometida y se reparten el territorio entre las 12 tribus, formando cada una un clan bajo un cacique tribal.