Vuelo de prueba

Los vuelos de prueba son operaciones aéreas destinadas a la investigación, desarrollo, validación y mantenimiento de aeronaves, y se dividen en dos grandes categorías: los que realizan profesionales para evaluar nuevos diseños o verificar sistemas tras un mantenimiento, y los "vuelos de prueba" introductorios para el público general bajo supervisión de un instructor. En el ámbito civil, estos ensayos buscan certificar que la aeronave cumple con los requisitos de seguridad y rendimiento de organismos como la FAA (EE. UU.), EASA (Unión Europea) o Transport Canadá, los cuales se centran en la seguridad y en que el manual de vuelo refleje fielmente el desempeño real. Por otro lado, los programas militares se diferencian porque el gobierno, como cliente y financiador, participa activamente desde el inicio, integrando pilotos de prueba e ingenieros en el equipo del fabricante, y culminan con una Prueba Operacional (PO) realizada por un equipo gubernamental para certificar la eficacia en la misión. Las pruebas militares suelen realizarse en instalaciones especializadas como la Base Aérea Edwards (Fuerza Aérea de EE. UU.) o la Estación Aeronaval de Patuxent River (Armada de EE. UU.), donde también se forman pilotos en escuelas de prueba de élite. En el Reino Unido, la mayoría de estas pruebas las ejecutan la RAF, BAE Systems y QinetiQ, que colaboran en Equipos Conjuntos de Pruebas (JTT) para los programas más importantes, garantizando así la seguridad y eficacia de las aeronaves tanto civiles como militares.