Cadáver exquisito

El cadáver exquisito es una técnica surrealista de creación colectiva surgida en 1925, en la que un grupo de personas escribe o dibuja en secuencia, viendo únicamente el final de la aportación anterior para continuar la obra. Su nombre proviene de la primera frase generada en francés, «Le cadavre - exquis - boira - le vin - nouveau» (El cadáver exquisito beberá el vino nuevo), y fue popularizado por figuras como André Breton, Paul Éluard y Tristan Tzara. Los surrealistas buscaban revelar el inconsciente grupal de forma espontánea y lúdica, y el crítico Nicolas Calas sostenía que el juego desvelaba la angustia y el deseo no verbalizados del grupo, mientras que Max Ernst lo veía como un "barómetro" de los contagios intelectuales. En el mundo hispano, Pablo Neruda y Federico García Lorca lo llamaron poemas al alimón, mientras que Nicanor Parra y Vicente Huidobro lo denominaron quebrantahuesos. Breton afirmaba que el resultado representaba algo imposible de lograr por una sola mente, y aunque la regla clásica era sustantivo-adjetivo-verbo, la tecnología moderna ha permitido adaptar el juego para que los participantes puedan ver el progreso y crear composiciones más fluidas.