Cum Multa

La encíclica Cum multa sint, escrita por el Papa León XIII el 8 de diciembre de 1882 y dirigida a los obispos españoles, nació con el objetivo de calmar las graves discordias que enfrentaban a los católicos de España. El conflicto principal se producía entre los integristas carlistas del diario El Siglo Futuro (liderado por Cándido Nocedal), que rechazaban el régimen liberal de la Restauración, y la Unión Católica de Alejandro Pidal, que abogaba por colaborar con el Estado desde una postura «posibilista». En su texto, el pontífice lamentaba estas divisiones y condenaba dos errores opuestos: el de defender la separación entre Iglesia y Estado, y el de identificar el catolicismo con un único partido político, haciendo alusión al carlismo. El Papa elogiaba la fe del pueblo español, recordando su pasado de victorias contra moros, herejes y cismáticos, y exhortaba a la unidad y la obediencia a los obispos. Sin embargo, la encíclica no logró el objetivo deseado; lejos de pacificar a los grupos, avivó las polémicas, y muchos obispos y la prensa nocedaliana siguieron interpretándola en clave de sus propias posturas, agravando así los enfrentamientos políticos entre los católicos españoles.