Portaviones

Los portaaviones son los buques de guerra más grandes que existen, actuando como bases móviles capaces de transportar y operar aviones, helicópteros y drones, siempre protegidos por un grupo de batalla compuesto por destructores, fragatas y submarinos. Su importancia estratégica se hizo evidente en la Primera Guerra Mundial y fueron decisivos en la Segunda Guerra Mundial, donde sustituyeron a los acorazados como buques insignia de las flotas. Históricamente, el primer despegue experimental desde un buque fue en 1910 desde el USS Birmingham, el primer vuelo desde un barco en movimiento ocurrió en 1912 desde el HMS Hibernia, y la primera incursión con hidroaviones fue realizada por Japón con el Wakamiya en 1914. Hoy en día, solo se han hundido portaaviones durante la Segunda Guerra Mundial; las amenazas modernas incluyen misiles hipersónicos, drones y ciberataques, y en tiempos de paz cumplen una función de "diplomacia de cañonero". La tecnología actual incluye catapultas electromagnéticas y rampas de salto, pero su construcción es extremadamente costosa y lenta, siendo cada vez más grandes y automatizados. En junio de 2025 hay 20 portaaviones operativos en el mundo (comandados por 9 armadas); EE. UU. construye la clase Ford (como el USS John F. Kennedy) y China tiene otros 2 en construcción.