Cónsul romano

El cónsul era el magistrado de mayor rango en la República romana, un cargo anual y colegiado que se ocupaba en parejas: cada año se elegían dos cónsules entre ciudadanos mayores de 42 años, quienes dirigían el Estado y el ejército, proponían leyes y supervisaban a otros magistrados. Elegidos en los comicios centuriados, su mandato comenzaba originalmente el 15 de marzo (luego el 1 de enero), y el cónsul senior y el junior alternaban el poder cada mes, portando los fasces como símbolo de su imperium. Un caso notable fue el de Cayo Mario, elegido in absentia para sus consulados de 104, 103 y 102 a.C. Aunque el cargo surgió en el 509 a.C. con amplias atribuciones administrativas, judiciales y religiosas, fue perdiendo poder progresivamente en favor del Senado, los censores y los cuestores. Tras la transición al Imperio, los cónsules quedaron como una figura meramente representativa de la herencia republicana, con poca autoridad real frente al emperador.