Suicidio

El suicidio es el acto intencional de provocarse la propia muerte, generalmente ligado a un profundo sufrimiento psíquico, trastornos mentales como la depresión o la esquizofrenia, o circunstancias adversas como problemas económicos o acoso. En 2016, causó 817,000 muertes a nivel mundial, lo que lo convierte en la novena causa de muerte y la tercera entre jóvenes de 15 a 29 años, siendo más frecuente en hombres que en mujeres. Los métodos más comunes varían según la disponibilidad, e incluyen el ahorcamiento, el envenenamiento con plaguicidas y las armas de fuego. La prevención eficaz abarca desde la psicoterapia y la restricción del acceso a medios letales, hasta mejorar las condiciones económicas y el tratamiento responsable del tema en los medios de comunicación. Los factores de protección clave son las relaciones personales sólidas, las creencias religiosas o espirituales y las estrategias de afrontamiento positivas. La percepción del suicidio varía según la cultura y la religión: mientras algunas tradiciones lo consideran un pecado, en otras como el Japón samurái el harakiri era visto como un acto honorable.