Caso Contador

El caso Contador investigó el dopaje del ciclista español Alberto Contador por consumo de clembuterol durante el Tour de Francia 2010, cuyo positivo se hizo público en septiembre de ese año. La muestra se tomó el 21 de julio (día de descanso) y, tras conocerse el resultado, Contador fue suspendido provisionalmente por la UCI el 8 de noviembre de 2010. El corredor dio positivo en hasta cuatro controles (21, 22, 24 y 25 de julio) con niveles decrecientes de 50 a 7 pg/ml, y atribuyó el resultado a una intoxicación alimentaria por ingerir carne de ternera contaminada. Sin embargo, la prensa internacional sugirió otras teorías, como una posible autotransfusión sanguínea (por restos plásticos hallados en su orina) o el uso de Actovegin, lo que aumentó la controversia del caso. Tanto la UCI como la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) investigaron los hechos, aunque la propia AMA señaló que los restos plásticos no eran una prueba concluyente de transfusión. Este escándalo sacudió el ciclismo mundial, empañó la imagen del campeón y se convirtió en uno de los procesos antidopaje más mediáticos de la década.