Accidente de tránsito

Un accidente de tráfico o siniestro vial es un suceso en el que un vehículo colisiona con otro, un peatón, un animal u objetos estáticos, provocando daños materiales, patrimoniales y humanos que varían desde lesiones menores hasta la muerte. La terminología es esencial: se habla de "accidente" únicamente cuando el evento es imprevisible e inevitable —como un infarto al volante—, mientras que el "siniestro vial" se refiere a hechos prevenibles causados por errores humanos como el exceso de velocidad, la distracción con el móvil o conducir en estado de ebriedad. De hecho, autoridades como la DGT en España han confirmado que la creencia de que son fenómenos azarosos es falsa, ya que la mayoría son evitables y conllevan corresponsabilidades, ya sea del propio conductor o por factores externos como la falta de señalización o fallas mecánicas. Aunque no exista intención de dañar, generalmente hay culpa o responsabilidad, como demuestra el caso de un conductor ebrio que atropella a alguien, pues sabía que su estado reducía sus capacidades de maniobra. Finalmente, estos incidentes se clasifican según su gravedad (víctimas mortales, heridos graves o leves, o solo daños materiales) y por tipo, incluyendo salidas de la vía, atropellamientos, colisiones entre dos vehículos o colisiones múltiples en cadena.