Ferrocarril de Santander a Bilbao

El ferrocarril de Santander a Bilbao es una línea férrea española de ancho métrico que recorre 118,6 kilómetros, conectando ambas capitales a través de la costa cántabra y los valles de los ríos Asón, Carranza y Cadagua hasta la estación de Bilbao-Concordia. Actualmente catalogada como la línea 780 por Adif, esta vía única y mayoritariamente sin electrificar surgió a finales del siglo XIX de la fusión de diez concesiones ferroviarias, destacando el ferrocarril Santander-Solares (inaugurado en 1887) y el Ferrocarril del Cadagua. Un dato interesante es que el tramo inicial de Santander a Solares, construido por el ingeniero Valentín Gorbeña, nació con ancho ibérico (1,67 metros) y fue clave para el transporte de mineral de hierro de Peña Cabarga hacia el puerto de Santander. El viaje completo dura aproximadamente tres horas, con 31 paradas intermedias, aunque su velocidad máxima de 80 km/h solo se alcanza en un cuarto del trazado debido a numerosos pasos a nivel. En cuanto a su gestión, la línea fue explotada por empresas privadas hasta 1965, cuando pasó a manos de la pública FEVE, y en 2012 la infraestructura se transfirió a Adif, separándose así la gestión de la infraestructura de la operación de trenes.