Incidente de los lagos de Plitvice

El incidente de los lagos de Plitvice, conocido como la "Pascua sangrienta de Plitvice", fue un enfrentamiento armado clave del 31 de marzo de 1991 que marcó el inicio de la guerra de Independencia croata, oponiendo a la policía croata contra las fuerzas de la autoproclamada SAO Krajina, establecida por los serbios de Croacia. El conflicto surgió cuando la SAO Krajina tomó el control del parque nacional, pero la policía croata logró reconquistarlo, dejando un muerto en cada bando y agravando gravemente las tensiones étnicas. Tras los combates, la Presidencia de Yugoslavia ordenó al Ejército Popular Yugoslavo (JNA) intervenir y presentar un ultimátum, logrando que las unidades especiales se retiraran el 2 de abril, aunque una comisaría local con 90 agentes permaneció en la zona. Esa comisaría fue posteriormente bloqueada y capturada por el JNA a finales de agosto de 1991. El episodio tuvo su origen en las tensiones posteriores a las elecciones de 1990, con líderes como Milan Babić y Milan Martić orquestando una revuelta, y la toma del parque estuvo motivada probablemente por el control de una ruta estratégica que unía comunidades serbias.