Alud

Aquí tienes un resumen completo y atractivo sobre los aludes, basado en el artículo:

Un alud o avalancha es el desplazamiento de una capa de nieve por una pendiente, causado principalmente por la sobrecarga del manto nivoso (que colapsa), la lluvia, o la acción directa de personas, esquiadores, maquinaria e incluso animales como los guanacos. Se distinguen tres tipos clave: el alud aerosol (nieve seca que baja a entre 100 y 300 km/h), el alud de nieve húmeda (lento, de 20 a 60 km/h, típico en primavera) y el alud de placa (el más frecuente y peligroso, que puede desencadenarse con el simple paso de un esquiador). Un ejemplo histórico notable es el alud de placa mixta del 17 de junio de 2005 en la Cordillera de los Andes (Argentina), activado por un guanaco cerca de la Mina Veladero, en una ladera con inclinación de 37°. Según su magnitud, los aludes pueden ser superficiales (movilizan parte del manto) o de fondo (erosionan el sustrato), y la Unesco publicó un Atlas de Aludes en 1981 para clasificarlos por su morfología y dinámica. Además, su peligrosidad se mide por la velocidad (m/s) y la presión de impacto (kPa), como se refleja en las clasificaciones de países como Canadá, que se basan en las consecuencias para categorizar su tamaño.