Inmigración

La inmigración es la entrada a un país de personas nacidas en otro, y representa la contrapartida de la emigración, formando parte del fenómeno migratorio. Un ejemplo reciente y trágico es la crisis migratoria en Europa, donde miles de personas de África y Medio Oriente han muerto en naufragios antes de llegar a su destino, por lo que no llegan a ser considerados inmigrantes. Este proceso responde a un instinto de conservación y a una evaluación comparativa del entorno, facilitada hoy por el desarrollo tecnológico de las comunicaciones y el transporte, que permite conocer mejor la vida en otros países. En el país de origen, los gobiernos, especialmente los de tipo fascista, comunista o antidemocrático, suelen poner trabas a la salida de emigrantes, como ocurrió con el régimen de Mussolini en Italia, donde la emigración prácticamente desapareció entre 1929 y el final de la Segunda Guerra Mundial. El caso italiano es emblemático, ya que sus emigrantes se dirigieron principalmente a Estados Unidos, Argentina, Brasil y Venezuela (tras la Segunda Guerra Mundial), así como a otros países europeos en épocas recientes. En resumen, la inmigración es un fenómeno complejo que involucra tanto la percepción individual como las políticas gubernamentales, y que ha marcado la historia demográfica de numerosas naciones.