Riglos

Riglos es una pintoresca localidad de la comarca de la Hoya de Huesca, situada a 45 km de la ciudad de Huesca, que destaca por los impresionantes Mallos de Riglos, formaciones geológicas con paredes verticales de hasta 300 metros de altura. Históricamente, fue un territorio de realengo entre 1068 y 1110 y formó parte de la dote de la reina Berta, esposa de Pedro I de Aragón; además, en 1377, el rey Pedro IV ordenó entregar primicias para reparar su castillo. En la década de 1960-1970, Riglos se unió a otras localidades como Ena o Rasal para crear el nuevo municipio de Las Peñas de Riglos, del cual es la capital. Entre sus monumentos destacan la iglesia románica de San Martín (siglo XI), antigua capilla de un monasterio, y la parroquial de Nuestra Señora del Mallo, que guarda dos tallas románicas. El pueblo es un referente del montañismo, con un monolito en memoria de los escaladores Rabadá y Navarro, y cuenta con el Centro de Interpretación de las Rapaces Arcaz.