Desempleo

El desempleo, también llamado paro o desocupación, es la situación de la parte de la población activa que, estando en edad y disposición de trabajar, carece de un empleo y lo busca activamente, midiéndose a través de la tasa de desempleo. Históricamente, hasta el siglo XIX se veía al desempleado como un holgazán, pero el "descubrimiento del desempleo" llegó a finales del siglo XIX con comisiones como la británica de 1895, y el problema se agravó drásticamente con la Gran Depresión de 1929, aunque disminuyó tras la Segunda Guerra Mundial. Sus causas son múltiples, dando lugar a tipos como el desempleo estructural (un desajuste entre oferta y demanda laboral) y el desempleo tecnológico, que surge cuando los cambios en los procesos productivos dejan obsoletas las habilidades de los trabajadores. Aunque suele considerarse un flagelo, a veces se utiliza como herramienta de política pública para dinamizar la economía, y ante la falta de empleo formal, muchos afectados recurren a trabajos informales o al emprendimiento. Finalmente, tras la crisis petrolera de los años setenta y la ola de informatización, el desempleo se propagó incluso al personal administrativo, un sector que antes se consideraba libre de tal riesgo.