Desinformación

La desinformación es una campaña que utiliza información manipulada (mentiras, verdades a medias, exageraciones y descontextualización) como arma para influir en la opinión pública con fines políticos, militares o comerciales, y está estrechamente ligada a la propaganda y las fake news. Según la Unión Europea, se trata de información verificablemente falsa o engañosa que busca inducir a error deliberadamente, y se ha demostrado que se propaga más rápido, más lejos y con mayor profundidad que la verdad. Su origen como táctica organizada se remonta a 1923, cuando Józef Unszlicht, vicepresidente del GPU soviético, solicitó la creación de una oficina especial de desinformación; el término se popularizó en el diccionario ruso en 1949 y en Occidente durante la Guerra Fría, siendo utilizada por la KGB, la CIA y el MI6. Para llevarla a cabo, se emplean procedimientos retóricos como la mentira, los bulos, la sobreinformación y el oscurantismo, así como técnicas de ingeniería social, estadísticas alteradas, filtraciones interesadas y el astroturfing (creación de movimientos populares falsos). Puede manifestarse en diversos ámbitos, como los medios de comunicación, dictaduras, sectas religiosas o naciones en guerra, lo que obliga a la sociedad a mantenerse alerta para evitar su propagación.