Gota fría

La gota fría, conocida técnicamente como DANA (depresión aislada en niveles altos), es un fenómeno meteorológico que ocurre cuando una masa de aire muy frío se desprende de la corriente en chorro y se aísla sobre aire cálido, generando tormentas severas y lluvias torrenciales.

En España, este fenómeno se manifiesta típicamente en otoño, cuando el frente polar choca entre 5 y 9 kilómetros de altura con el aire cálido y húmedo del mar Mediterráneo.

A diferencia de la definición clásica del meteorólogo Günter D. Roth, la gota fría no es un anticiclón, sino una depresión aislada de varios cientos de kilómetros de diámetro que provoca un bloqueo atmosférico y un fuerte gradiente térmico vertical.

Este rápido ascenso del aire cálido y húmedo produce enfriamientos bruscos que causan granizo y lluvias muy duraderas, intensificándose especialmente frente a las costas donde el agua está más caliente.

Es importante no confundirla con las bolsas de aire frío que se forman a mesoescala bajo las tormentas, ya que en el uso moderno el término designa cualquier episodio pluvial de alto impacto en el Mediterráneo occidental, similar al episodio cevenol en Francia.