Calor

El calor se define en física como la energía en tránsito que cruza la frontera de un sistema termodinámico, manifestándose únicamente cuando existe una diferencia de temperatura y fluyendo siempre de la zona más caliente a la más fría hasta alcanzar el equilibrio térmico. Contrario al habla cotidiana, un cuerpo no "tiene" calor, sino energía interna, que agrupa formas almacenadas como la energía sensible (movimiento molecular), latente (cambios de fase), química y nuclear. La transferencia de calor se diferencia del trabajo en que su motor principal es la diferencia térmica, mientras que el trabajo proviene de otras fuerzas motrices externas. En cuanto a la historia de esta teoría, Heráclito (540-475 a.C.) fue pionero al considerar el fuego como origen primordial de la materia, mientras que Anaxímenes asoció la rarefacción con lo caliente y la condensación con lo frío. Más tarde, Aristóteles (384 a.C.) continuó estas indagaciones filosóficas, consolidando el estudio del calor como un pilar del pensamiento físico antiguo. En esencia, el calor solo existe como un proceso de intercambio y no como una propiedad almacenable, pues comprender esta distinción resulta fundamental para el estudio de la termodinámica.