Cocaína

La cocaína (benzoilmetilecgonina) es un potente estimulante y alcaloide tropano extraído de las hojas de coca, utilizado principalmente como droga recreativa, aunque tiene aplicaciones médicas limitadas como anestésico tópico en cirugías nasales. Sus efectos, que aparecen en segundos y duran entre 5 y 90 minutos, incluyen una intensa felicidad, agudización del estado de alerta, agresividad y manía persecutoria, junto con taquicardia, sudoración y dilatación de pupilas. Es altamente adictiva al inhibir la recaptación de dopamina, serotonina y norepinefrina, y su consumo eleva el riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares y paro cardíaco, agravado porque la droga callejera suele adulterarse con levamisol, quinina o azúcar. Es la segunda droga ilegal más consumida del mundo tras la marihuana, con 18 a 22 millones de usuarios en 2014, liderados por América del Norte, y su mercado negro mueve entre 100 000 y 500 000 millones de dólares anuales. Aunque las hojas de coca se mastican en Sudamérica desde la antigüedad, el alcaloide se aisló en 1860, y desde 1961 está regulada por la Convención Única sobre Estupefacientes, siendo el crack una de sus formas derivadas más peligrosas.