Tornado

Un tornado es una columna de aire que gira violentamente, conectando el suelo con la base de una nube de tormenta, y se considera el fenómeno atmosférico con mayor densidad energética de la Tierra, aunque su duración es breve (desde segundos hasta más de una hora). Sus vientos típicos oscilan entre 65 y 180 km/h, con un ancho de unos 75 metros, pero los más extremos pueden superar los 450 km/h, medir hasta 2 km de ancho y recorrer más de 100 km. Existen varios tipos, como las trombas marinas (que se forman sobre el agua) y los tornados de vórtices múltiples, y se han observado en todos los continentes excepto la Antártida, concentrándose la mayoría en el Tornado Alley de Estados Unidos y en el Pasillo de los Tornados de Sudamérica, donde Uruguay es el único país totalmente afectado. Para detectarlos se utilizan radares Doppler y cazadores de tormentas, mientras que su intensidad se clasifica mediante escalas como la Fujita mejorada (de EF0 a EF5) o la escala TORRO, que evalúan los daños causados. La palabra «tornado» proviene del español «tronada» (tempestad de truenos), reinterpretada bajo la influencia de «tornar», lo que refleja su origen etimológico hispano. En resumen, son fenómenos extremadamente poderosos y destructivos, pero de corta vida, que fascinan por su fuerza y su impredecible comportamiento.