Ursidae

Los osos (familia Ursidae) son mamíferos de gran tamaño, generalmente omnívoros, aunque existen excepciones notables: el oso polar es casi exclusivamente carnívoro (se alimenta de focas) y el panda gigante se alimenta casi solo de bambú. Son animales solitarios (excepto madres con crías), con un olfato excelente, y a pesar de su complexión pesada, son expertos corredores, escaladores y nadadores; muchas especies hibernan hasta cien días en guaridas. Físicamente, se caracterizan por sus cuerpos robustos, patas plantígradas (apoyan toda la planta), cinco garras no retráctiles y colas cortas; un macho de oso polar puede pesar unos 500 kg. Se distribuyen ampliamente por el hemisferio norte (América del Norte, Europa, Asia) y parcialmente en Sudamérica, en hábitats muy variados. Históricamente cazados por su carne y piel, hoy sufren la invasión de su hábitat y el comercio ilegal (como el mercado de bilis de oso en Asia); la UICN clasifica seis especies como vulnerables o en peligro de extinción. La palabra oso proviene del latín ursus y del griego árktos, de donde derivan términos como ártico.