Rodrigo

Rodrigo (688-711), también conocido como Don Rodrigo, fue rey visigodo entre los años 710 y 711, accediendo al trono de manera violenta, lo que provocó la secesión de una parte del reino. Su breve reinado estuvo marcado por una guerra civil, y fue derrotado por los musulmanes en la batalla de Guadalete en 711, donde fue traicionado por sus propios oponentes visigodos. Tradicionalmente se le considera el último rey de los visigodos, ya que su muerte facilitó el avance de las tropas de Táriq ibn Ziyad y el fin del reino. Las fuentes históricas son contradictorias: la Crónica mozárabe de 754 menciona la traición, mientras que las crónicas asturianas culpan a los hijos de Witiza, y las árabes relatan la ayuda del señor de Ceuta. A pesar de las discrepancias sobre su sucesor (algunas fuentes mencionan a Agila II), su figura es central en la narrativa de la conquista musulmana de la península ibérica.