Penal de El Dueso

El penal de El Dueso, ubicado en Santoña (Cantabria), comenzó a construirse en 1907 con el objetivo de alojar a los presos de los presidios africanos y de la antigua prisión de la Dársena. El proyecto, aprobado por un Real Decreto en mayo de 1907, se levantó sobre un antiguo fuerte napoleónico y reutilizó piedras de la muralla de la ciudad para su edificación. Durante la Guerra Civil española, desde agosto de 1937, fue utilizado por las tropas italianas como campo de concentración, llegando a albergar a más de 3.000 prisioneros republicanos, y posteriormente tuvo un papel destacado durante la dictadura franquista. Hoy en día es una prisión para presos comunes y, desde el cierre de la cárcel de Santander en 2009, es la única de toda Cantabria. Un dato curioso es que, a cambio de ceder los terrenos, el Ayuntamiento exigió una carretera y agua potable, promesas que nunca se cumplieron.