Día de Todos los Santos

El Día de Todos los Santos es una solemnidad cristiana que honra a todos los santos, conocidos y anónimos, y se celebra el 1 de noviembre en la Iglesia católica latina y en muchas tradiciones protestantes (luteranas, anglicanas y metodistas). Aunque originalmente se celebraba el 13 de mayo (desde el siglo IV en honor a los mártires), fue el papa Gregorio IV quien extendió la fecha actual en el siglo IX. Las iglesias ortodoxas orientales, por su parte, lo celebran el primer domingo de Pentecostés, y la tradición copta lo fija el 11 de septiembre (Nayrouz). La celebración litúrgica comienza con las vísperas del 31 de octubre (víspera de Todos los Santos o Halloween) y forma parte del Allhallowtide, que precede al Día de los Difuntos, dedicado a los fieles difuntos. En muchos países es fiesta nacional, y las costumbres incluyen visitas a cementerios con flores y velas (símbolo de la luz de Cristo), así como tradiciones particulares como el Allerheiligenstriezel en Austria y Alemania o el souling en Portugal. En esencia, la fiesta celebra a todos los que ya gozan de la visión beatífica de Dios, no solo a los canonizados, sino a todos los que viven en la Iglesia triunfante.