Álvaro de Luna

Álvaro de Luna (nacido en Cañete, c. 1390 – fallecido en Valladolid el 2 de junio de 1453) fue un poderoso noble castellano que llegó a ocupar los cargos de condestable de Castilla y maestre de la Orden de Santiago, ejerciendo como valido del rey Juan II de Castilla. De origen ilegítimo, pasó su infancia bajo el cuidado de su tío, el antipapa Benedicto XIII (el Papa Luna), antes de entrar en la corte como paje alrededor de 1408, donde forjó una influencia tan extraordinaria sobre el joven monarca que su madre, la regente Catalina de Lancáster, intentó apartarlo del rey sin éxito.

En 1415, Álvaro se aseguró como maestrales y consolidó su poder; el punto álgido llegó en 1420, cuando el infante Enrique de Aragón llevó a cabo el golpe de Tordesillas para secuestrar al rey. No obstante, Álvaro de Luna ayudó a Juan II a escapar de su cautiverio el 29 de noviembre de ese año, refugiándose en el castillo de Montalbán, donde las fuerzas de don Enrique fracasaron y levantaron el cerco el 10 de diciembre. A pesar de que ese éxito lo convirtió en el hombre más fuerte del reino, sus conflictos políticos acabaron llevando a su ejecución en Valladolid en 1453; hoy descansa en la capilla de Santiago, dentro de la girola de la catedral de Toledo.