Promesa

La promesa es un concepto polisémico que, en el ámbito legal, se define como un contrato preparatorio (también llamado precontrato) donde una o ambas partes se obligan a celebrar un contrato futuro determinado dentro de un plazo o condición. Aunque históricamente se debatió si era autónoma, hoy se acepta que es un contrato autónomo con objeto propio, que sigue siendo válido incluso si el contrato futuro no se celebra, generando derecho a indemnización. La doctrina alemana la rechazó por considerar que atenta contra la libertad contractual, pero códigos como el francés, italiano y mexicano la aceptan, restringiendo progresivamente ese principio. Este contrato se clasifica como unilateral o bilateral según las partes obligadas, y es formal, pues debe constar por escrito, requiriendo incluso ratificación de firmas ante notario público si recae sobre bienes inmuebles. Sus antecedentes históricos se remontan al Derecho Romano (con la promesa de venta y mutuo) y al Código Napoleónico, que solo reglamentó la promesa de venta, considerándola erróneamente como una venta consumada. En definitiva, la promesa es un acto especialísimo que genera obligaciones de hacer y prepara la celebración de futuros actos jurídicos, siendo una herramienta clave en la contratación moderna.