Estatua

Una estatua es una obra de escultura que se divide en dos grandes estilos: la figurativa, que imita figuras reconocibles (dioses, humanos o ficciones), y la abstracta, que emplea formas, texturas y colores para expresar ideas sin replicar la naturaleza. A lo largo de la historia, estas obras han tenido una función cultural clave, evocando divinidades, personajes o valores como la justicia, e incluso han inspirado obras como la ópera Don Giovanni de Mozart. Para crearlas se utilizan técnicas como el tallado en piedra, el modelado en arcilla o el moldeado en bronce, con materiales que van desde el mármol y el granito hasta modernos polímeros y hormigón. Según su postura o tamaño, reciben denominaciones específicas como ecuestre (a caballo), sedente (sentada), yacente (tumbada), busto, torso o coloso, además de la imaginería polícroma que les da un acabado realista. En el Antiguo Egipto se creía que estas figuras poseían parte del espíritu (ka), y entre los ejemplos más famosos destacan el Coloso de Rodas, la Estatua ecuestre de Marco Aurelio y la Estatua de la Libertad.