Irán-Contra

El escándalo Irán-Contra (1985-1986) fue un grave caso de corrupción política en el gobierno de EE. UU., dirigido por Ronald Reagan, que violó el embargo armamentístico contra Irán al venderle armas secretamente y utilizó el narcotráfico para financiar a los Contras, grupos armados que buscaban derrocar al gobierno sandinista de Nicaragua. Esta operación, liderada por Oliver North, generó más de 47 millones de dólares en cuentas suizas, de los cuales una parte se destinó a la lucha contra la Revolución Sandinista, todo ello prohibido por el Senado estadounidense.

El escándalo estalló cuando el 5 de octubre de 1986, el Ejército sandinista derribó un avión de suministros con Eugene Hasenfuss (sobreviviente), y el 3 de noviembre un medio libanés publicó la venta de armas a Irán. El 25 de noviembre de ese año, Reagan y el procurador Edwin Meese reconocieron la conexión entre ambos hechos y revelaron un memorando de North que especificaba que 12 millones de dólares irían a los Contras. Este contexto se enmarca en la Revolución Sandinista (triunfo el 19 de julio de 1979), que derrocó a Somoza e impuso un gobierno marxista, mientras los exguardias somocistas se organizaron como Contra desde Honduras, con apoyo inicial de Argentina y EE. UU. Tras una investigación del Senado, los sandinistas perdieron las elecciones de febrero de 1990 frente a Violeta Chamorro, marcando el fin del conflicto directo. El escándalo destaca por el cinismo de usar dinero sucio para financiar una guerra secreta en contra de la propia ley.