Sublevación de Villarejo de Salvanés

El 3 de enero de 1866, el general progresista Juan Prim encabezó un pronunciamiento en la localidad madrileña de Villarejo de Salvanés con el objetivo de forzar a la reina Isabel II a nombrar un gobierno del Partido Progresista presidido por él. Tras fracasar en su intento de que su partido volviera a las instituciones, Prim optó por la vía militar, emulando la Vicalvarada de 1854, y planeó un golpe exclusivamente castrense sin contar con el apoyo civil. Sin embargo, el gobierno de O'Donnell, alertado de los movimientos, tomó medidas preventivas y las unidades que se unieron a Prim en Aranjuez fueron abandonándolo progresivamente durante su marcha hacia Madrid. Ante el rotundo fracaso de la sublevación, Prim huyó hacia Madridejos y Fregenal, cruzando finalmente a Portugal el 20 de enero de 1866. Aunque Prim afirmó que buscaba evitar que el pueblo derribara el trono, este episodio evidenció la profunda crisis política de la monarquía isabelina y anticipó los conflictos que llevarían a su destronamiento dos años después.