Fuego

El fuego es el resultado de una reacción química de oxidación exotérmica que produce partículas incandescentes capaces de emitir calor y luz, y cuando sus gases alcanzan temperaturas extremas, pueden ionizarse y convertirse en plasma. En varios países hispanohablantes se le conoce también como lumbre o candela. En la antigüedad clásica, el fuego fue considerado uno de los cuatro elementos (junto con el agua, el aire y la tierra), una visión que influyó profundamente en el pensamiento y la cultura occidentales hasta el Renacimiento. Entre los siglos XVI y XVII, estos conceptos clásicos fueron abandonados por la ciencia, y en el siglo XVII, el químico Johann Joachim Becher propuso que la tierra y el agua eran los verdaderos componentes de los cuerpos, relegando al fuego a un simple agente de transformación. Hoy en día, su comportamiento físico-químico se explica mediante la convección del aire caliente, que hace que las llamas asciendan, y su naturaleza exotérmica lo convierte en una fuente clave de energía para la humanidad.