Arcos de la Frontera

Arcos de la Frontera es un municipio español de la provincia de Cádiz, en Andalucía, y el más poblado y extenso de la comarca de la Sierra de Cádiz, situado estratégicamente entre la campiña jerezana y la serranía. Su conjunto urbano se asienta sobre un espectacular espolón rocoso (la Peña de Arcos, declarada monumento natural) que se alza sobre un meandro del río Guadalete, creando grandes desniveles casi verticales. Entre sus atractivos naturales destaca el embalse de Arcos, construido en 1966, que alberga el paraje natural de la Cola del embalse y la playa artificial del Santiscal, ideal para la observación de aves acuáticas como el águila pescadora. Su historia se remonta a la época romana con el nombre de Arx-Arcis (fortaleza en altura), aunque fue durante el periodo musulmán, como Arkos, cuando prosperó, llegando a proclamarse la taifa de Arcos en 1012 bajo el dominio de Ben Jazrum. En 1253, el infante Enrique la sometió para la corona de Castilla tras la rendición de Jerez a Alfonso X, permitiendo la permanencia de los moros, y hoy cuenta con una población de 31 267 habitantes (INE 2025) que la consolidan como un importante destino turístico.