Hidrante de incendio

Un hidrante de incendios es una toma de agua esencial que proporciona un gran caudal para apagar el fuego, obteniendo el líquido de la red urbana o de un depósito mediante bombas. Existen dos tipos principales: las bocas de incendio exteriores, que pueden ser postes aéreos o tomas enterradas bajo la acera donde los bomberos conectan sus mangueras, y las bocas de incendio interiores (BIE). Las BIE se alojan en armarios dentro de los edificios e incluyen válvula, manómetro y mangueras de 25, 45 y 65 mm de diámetro con boquillas regulables, protegidas tras un vidrio que reza "Rómpase en caso de incendio". Para edificios de más de 20 o 30 metros, se emplea la columna seca, una tubería vacía de uso exclusivo para bomberos que recorre el edificio y se llena de agua desde el exterior con un camión bomba, evitando así subir pesados rollos de manguera. Estos sistemas garantizan una respuesta rápida y segura, permitiendo a los equipos de emergencia acceder al agua en cualquier punto, tanto en la calle como en las plantas más altas.