Policía

La policía es la fuerza de seguridad del Estado encargada de mantener el orden público y proteger a los ciudadanos, donde el uso de la fuerza se considera únicamente el último recurso, y su estructura suele ser de carácter casi militar. Sus principales funciones incluyen disuadir e investigar crímenes, arrestar sospechosos y reportar infracciones menores como las de tránsito, pudiendo administrarse de forma centralizada a nivel nacional o descentralizada con fuerzas locales autónomas. Desde perspectivas críticas, como el marxismo, se la considera un aparato represivo del Estado que sirve a la clase dominante, mientras que la teoría foucaultiana sostiene que no busca eliminar el crimen, sino controlarlo según sus propios intereses. Históricamente, uno de los primeros ejemplos de fuerza policial estructurada fue la Policía Medjay del antiguo Egipto, mientras que en la Edad Media europea el orden lo mantenían nobles y alguaciles, y en las ciudades italianas de finales de la Edad Media existían los berovierri o birri. En la actualidad, la policía puede ser preventiva, investigadora o fiscal, y coordina sus operaciones con bomberos y emergencias médicas, respondiendo a través de un número telefónico único de emergencias. Sus agentes, conocidos también como "policías", deben recibir formación especializada y superar una oposición para ejercer su labor.